El tema del sobrecalentamiento en el interior de los edificios está cobrando cada vez más importancia debido al incremento de las temperaturas ocasionado por el cambio climático.  Este sobrecalentamiento supone un problema de confort, pero también de salud para los usuarios de un edificio y debemos tenerlo en cuenta a la hora de diseñar.

El estándar Passivhaus y el sobrecalientamiento de los edificios

El punto de partida del estándar Passivhaus es la creación de edificios con altas prestaciones de higiene y confort, en invierno y también en verano.  Para asegurar el confort en verano el estándar establece un límite en la frecuencia de horas al año en las que se superan los 25°C en aquellos edificios que no cuentan con un sistema de refrigeración active. Este cálculo se realiza con el PHPP.

Si bien, el límite se considera el 10%, las recomendaciones son de no superar el 5%. Todos aquellos edificios que se encuentren entre el 5 y el 10% se consideran de riesgo y deben estudiarse cuidadosamente para ver si las estrategias de enfriamiento pasivo planteadas son realistas y fácilmente realizables por el futuro usuario. En caso contrario, debe preverse la colocación de un sistema activo de refrigeración.

A lo largo de estos años trabajando como arquitectos y certificadores en cientos de proyectos Passivhaus en un país de clima cálido como España hemos acumulado una gran experiencia en soluciones para garantizar el confort en verano. También hemos observado malas prácticas de diseño, en parte debidas a la falta de conocimiento, pero también al hecho de que el sobrecalentamiento es un problema que se ha tendido a menospreciar, priorizando siempre el confort en invierno.

Por ejemplo, el PHPP nos permite introducir hipótesis de estrategias pasivas de enfriamiento con las que bajar de ese límite del 10% para certificar un edificio.  Pero es el diseñador el que, gracias a sus conocimientos, debe interpretar si esas estrategias son realistas o no.

¿Es realista pensar que se van a mantener abiertas de par en par las ventanas de un edificio durante toda la noche?  ¿Qué pasa si hay ruido en el exterior? ¿O si se compromete la seguridad de una familia? ¿O si en el momento adecuado para realizar una determinada acción el usuario no está en el edificio? ¿Qué pasa si me voy de casa por la mañana y me dejo las persianas abiertas?

El proceso de validación del confort en verano en un edificio debe seguir los siguientes pasos:

  1. Identificar las estrategias de enfriamiento pasivo adecuadas para el clima concreto.
  2. Conocer las expectativas de confort de mi cliente y acordar con él si va a participar de forma activa en la implementación de las estrategias pasivas y cuando.
  3. Con la herramienta PHPP, evaluar el efecto de las estrategias pasivas acordadas y analizar el riesgo mediante una prueba de estrés del diseño en condiciones límite. En caso de dudas, revisarlo con el certificador.
  4. Decidir la incorporación o no de sistemas activos de enfriamiento en función de las conclusiones de los puntos anteriores.

El sobrecalentamiento de los edificios y el estándar PassivhausEn muchas regiones de España, calurosas en verano y a su vez frías en invierno, vamos a tener que encontrar un equilibrio entre las decisiones que favorezcan el conseguir los objetivos en cada una de estas estaciones.

Para ayudarnos en este proceso de análisis de la situación de verano se ha creado, en el contexto del proyecto OutPHit, una guía para realizar la prueba de sobrecalentamiento en edificios Passivhaus.

Nuria.

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